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Préstamo del Socio a la Sociedad

A lo largo de la vida de una empresa pueden producirse situaciones en las que los socios realicen aportaciones a la sociedad con la intención de recuperarlas en un futuro.
Se pueden distinguir entre dos supuestos: cuando se trate de una aportación puntual que se va a devolver en corto plazo y, cuando esta devolución se vaya a retrasar en el tiempo.

En el primer caso, es importante que la deuda esté saldada al cierre del ejercicio,  de forma que no aparezca reflejada en el balance de cierre de la sociedad.

En el segundo caso, nos encontraríamos ante un préstamo del socio a la sociedad, operación que se debe formalizar, como si de un préstamo con un banco se tratara, habría que:

  • Formalizar esta entrega de dinero por escrito mediante un contrato de préstamo mercantil entre el socio (prestamista) y la sociedad (prestatario), que deberá de presentarse en Hacienda.
  • Valorarlo a precio de mercado, dado que el préstamo se realiza entre partes relacionadas (socio-sociedad), se trata de una operación vinculada que tiene unos efectos fiscales determinados. El tipo de interés tiene que ser el mismo que se pactaría con un banco para un préstamo de similares características.

En el caso de que en realidad, no se pagaran intereses o se pagara un interés por debajo del valor de mercado se producirán consecuencias tanto para la empresa como para el socio.

Las consecuencias contables y fiscales para la empresa serían:

  • Desde el punto de vista contable, para la sociedad esos intereses que no se están pagando se considerarán una donación del socio a la sociedad y se incrementará el valor de su participación. En caso de que existan varios socios y el préstamo a la sociedad de cada uno de ellos no sea proporcional al valor de sus participaciones, se podrían producir ingresos que afectarán al resultado del ejercicio.
  • Desde el punto de vista fiscal la empresa tributará por la donación recibida del socio, (importe de los intereses generados pero no cobrados). Además la sociedad pagará a Hacienda  las retenciones sobre los intereses que debería de haber pagado al socio, lo haya hecho o no. En el caso de que se produzcan los ingresos mencionados en el punto anterior la cuota del Impuesto sobre Sociedades del ejercicio se incrementará.

Las consecuencias fiscales para el socio serían:

  • Incluir en la declaración de renta los intereses cobrados y los no cobrados como rentas de capital mobiliario.
  • Añadir como mayor renta la parte de las retenciones que la empresa ha pagado a Hacienda y que no han supuesto una retención efectiva.
  • Descontar las retenciones que la empresa ha pagado a Hacienda.

 

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